El nuevo Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases (PPWR), que entró en vigor el 12 de agosto de 2026, es un hito regulatorio que transforma las obligaciones de la distribución alimentaria y de gran consumo. Para las empresas del sector, los cambios inmediatos son de carácter documental, organizativo y de diligencia debida en la comercialización.

Como distribuidores, las prioridades se centran en verificar que los productos envasados cumplan con la normativa, asegurando la trazabilidad y recopilando documentación técnica y declaraciones de conformidad válidas de sus proveedores. A esta primera fase documental le seguirá un despliegue técnico progresivo entre 2027 y 2035, que introducirá de forma gradual el etiquetado armonizado europeo, el registro RAP (Registro de Productores), sistemas de depósito (SDDR) y exigentes objetivos de reciclabilidad, contenido reciclado y reutilización. La preparación estratégica de los operadores de toda la cadena resulta, por tanto, fundamental para garantizar un cumplimiento normativo seguro y escalonado.

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