Nuria Cardoso, directora de Comunicación de ASEDAS, analiza en un artículo publicado en la Revista Aral los pilares estratégicos que sustentan el modelo de franquicias y cooperativas en la distribución alimentaria española. Los datos del Informe de Distribución de Proximidad subrayan la pujanza de este sistema: el 60 por ciento de las nuevas aperturas en 2024 correspondieron a esta modalidad, generando unos 2.000 empleos, mayoritariamente femeninos.

Ofrecemos a continuación un resumen del texto. Para ver el artículo original AQUÍ

Uno de los aspectos más relevantes es su impacto en la cohesión territorial. El 31 por ciento de estas aperturas se localizó en municipios de menos de 10.000 habitantes, consolidándose como un servicio esencial en las zonas rurales. Este modelo no solo garantiza el acceso a una alimentación variada y competitiva, sino que actúa como motor económico al fijar población y fortalecer los vínculos con el sector productor local.

La responsabilidad social y el emprendimiento son ejes fundamentales. El sistema destaca por fomentar el liderazgo femenino, con una presencia de mujeres que alcanza o supera el 50 por ciento en muchas enseñas. Además, existe un claro enfoque hacia la profesionalización mediante escuelas de comercio, seminarios y acompañamiento especializado, herramientas que aseguran la competitividad y calidad del negocio.

La eficiencia del modelo se apoya en la proximidad y la logística. Las centrales de compra son piezas clave para ofrecer un surtido completo a precios competitivos, respondiendo a la demanda de conveniencia del consumidor actual. Asimismo, la optimización de los procesos logísticos permite avanzar en los objetivos de sostenibilidad medioambiental.

En definitiva, las franquicias y cooperativas refuerzan un modelo de distribución equilibrado y sólido en España. Su capacidad para combinar la cercanía al cliente con estructuras de apoyo profesionales las sitúa como un elemento indispensable para el servicio al consumidor y el desarrollo económico local.